15/1/09

Tiempo de silencio (VId)

Estaba borracho. Yo.
No pensar. No pensar. Mirar a la pared. Estarse pasando el tiempo, mirando a la pared. Sin pensar. No tienes que pensar, porque no puedes arreglar nada pensando. No. Estás aquí quieto, tranquilo. Tú eres bueno, tú has querido hacerlo bien. Todo lo has hecho queriendo hacerlo bien. Todo lo que has hecho ha estado bien hecho. Tú no tenías ninguna mala idea. Lo hiciste lo mejor que supiste. Si otra vez tuvieras que volver a hacerlo...
¡Imbécil!

12/1/09

Tiempo de silencio (VIc)

Tú no la mataste. Estaba muerta. No estaba muerta. Tú la mataste. ¿Por qué dices tú? - Yo.
No pensar. No pensar. No pensar. Lo que ha ocurrido, ha ocurrido. No pensar. No pensar tanto. QUedarse quieto. Apoyar la cabeza aquí. Se está bien. Se está bien aquí apoyado, sin pensar, se pueden cerrar los ojos o es lo mismo que tenerlos abiertos. Es lo mismo. Si se abren los ojos se ve la sirenita. Con el hierro pequeño del cordón del zapato de uno al que se olvidaron de quitárselo se puede dibujar en la pared rascando poco a poco la cal. Se rasca despacio porque hay todo el tiempo necesario. Se va rascando poquito a poquito y el ruido desagradable, denteroso del hierrecillo, de la pequeña hojalata doblada por alguna máquina sobre el cordón marrón del zapato marrón, va esbalando en la pared haciendo un dibujo que va tomando forma semihumana y que acompaña porque llega un momento en que toma expresión, va llegando un momento en que toma forma y llega por fin un momento en que efectivamente mira y clava sobre ti -la sirena mal dibujada- sus grandes, húmedos ojos de muchacha y mira y parece que acompaña. La cola son dos muslos cerrados, apretados. La muchacha de la cola no está dispuesta a dividir su cola con un cuchillo porque no ama. Está todavía así con los muslos enfundados en escama. No hay nada en la pared hasta el momento en que cristaliza la forma, cuando se reconoce al ser humano en un poco de cal rayada y lanza su mirada y mira. Sí, lo quiero, lo quiero. Es como si lo quisiera. ¿Qué diferencia hay, quién puede demostrar que no sea cierto, quién puede convencerse, por mucho que me desprecie -por mucho que se empeñe en despreciarme-, por mucho que ría al saber que estoy aquí y diga ése, de que yo no estoy aquí porque quiero, porque he querido estar y porque estoy queriendo estar? Aunque me haya escondido, aunque haya estado en brazos de una puta esperando que pasara el tiempo, que pasaran los días, aunque quería que nunca más se acordaran de mí y se olvidaran y me dieran la beca para Illinois y estar allí mirando ingles de ratones por los siglos de los siglos, donde se dice quiero y baja de las nubes su superciclotrón de cien millones de dólares y se dice necesito y baja toda la familia de los simios tropicales con sus cerebros casi-humanos para que yo los estudie y fuera espera un coche muy grande pintado de violeta, la muchacha superferolítica del último modelo de la humanidad bien alimentada que ha conseguido la perfección de la belleza en el mismo cuerpo que oculta el corazón sano y democrático y la generosidad de las gentes que llevan al parti y el sabio juega al golf y el sabio come perros calientes y el laboratorio es como una gran cafetería sonriente donde el cáncer se descompone al tocarlo, como si fuera aicecrim con soda. Pero yo he querido estar aquí, fracasado, sin tocar ni cánceres, ni microscopios ibéricos de los pequeños sabios ibéricos, que yo no puedo ya tocar, porque lo que he querido es estar aquí solo, pensando; no, sin pensar; sólo depositado, extendido, como si me hubiera muerto y supiera ya lo qu ees estar muerto, con el cuerpo tan lisamente extendido como el de na muchacha muerta que supiera por qué se ha muerto y no por un accidente estúpido en el que yo puse mi mano que no estaba firme como tenía que haber estado...
Estaba borracho. Yo.

(por repasar)

10/1/09

Tiempo de silencio (VIb)

¿Por qué fui?
No pensar. No hay por qué pensar en lo que ya está hecho. Es inútil intentar recorrer otra vez los errores que uno ha cometido. Todos los hombres cometen errores. Todos los hombres se quivocan. Todos los hombres buscan su perdición por un camino complicado o sencillo. Dibujar la sirena con la mancha de la pared. La pared parece una sirena. Tiene la cabellera caída por la espalda. Con un hierrito del cordón del zapato que se le ha caído a alguien al que no quitaron los cordones, se puede rascar la pared e ir dando forma al dibujo sugerido por la mancha. Siempre he sido mal dibujante. Tiene una cola corta de pescado pequeño. No es una sirena corriente. Desde aquí, tumbado, la sirena puede mirarme. Estás bien, estás bien. No te puede pasar nada porque tú no has hecho nada. No te puede pasar nada. Se tienen que dar cuenta de que tú no has hecho nada. Está claro que tú no has hecho nada.
¿Por qué tuviste que beber tanto aquella noche?¿Por qué tuviste que hacerlo borracho, completamente borracho? Está prohibido conducir borracho y tú... tú... No pienses. Estás aquí bien. Todo da igual; aquí estás tranquilo, tranquilo, tranquilizándote poco a poco. Es una aventura. Tu experiencia se amplía. Ahora sabes más que antes. Sabrás mucho más de todo que antes, sabrás lo que han sentido otros, lo que es estar ahí abajo donde tú sabías que había otros y nunca te lo podías imaginar. Tú enriqueces tu experiencia. Llegas a conocer mejor lo que eres, de lo que eres capaz. Si realmente eres un miedoso, si te aterrorizas. Si te pueden. Lo que es el miedo. Lo que es el hombre sigue siendo desde detrás del miedo, desde debajo del miedo, al otro lado de la frontera del miedo. Que eres capaz de vivir tranquilo todavía, de estar aquí serenamente. Si estás aquí serenamente no es un fracaso. Triunfas del miedo. El hombre imperturbable, el que sigue siendo imperturbable, entero, puede decir que triunfa, aunque todos, todos todos crean que está cagado de miedo, que es un piltrafa, un gusarapo. Si guarda su fondo de libertad que le permite elegir lo que le pasa, elegir lo que le está aplastando. Decir: quiero, sí, quiero sí, quiero, quiero, quiero estar aquí porque quiero lo que ocurre, quiero lo que es, quiero de verdad, quiero, sinceramente quiero, está bien así. "¿Qué es lo que pide todo placer? Pide profunda, profunda eternidad."
Tú no la mataste. Estaba muerta. No estaba muerta. Tú la mataste. ¿Por qué dices tú? - Yo.

8/1/09

Tiempo de silencio (VIa)

El destino fatal. La resignación. Estar aquí quieto el tiempo que sea necesario. No moverse. Aprender a estar mirando un punto de la pared hasta ir, poco a poco, concentrándose en un vacío sin pensamiento. Relajación autógena. Yoga. Estar tendido quieto. Tocar la pared despacio con una mano. Relax. Dominar la angustia. Pensar despacio. Saber que no pasa nada grave, que no hay más que esperar en silencio, que no puede pasar nada grave, hasta que el nudo se deshaga igual que se ha hecho. Estar tranquilo. Sentirse tranquilo. Llegar a encontrar refugio en la soledad, en la protección de las paredes. En la misma inmovilidad. No se está mal. No se está tan mal. Para qué pensar. No hay más que estar quieto. No pensar en nada. Llegar a hacer como si fuera un deseo propio estar quieto. Como si el estar aquí quieto, escondido, fuera un deseo o un juego. Estar escondido todo el tiempo que quiera. Estar quieto todo el tiempo necesario. Aquí mientras estoy quieto, no me pasa nada. No puedo hacer nada por mí mismo. Tranquilidad. No puedo hacer nada; luego no puedo equivocarme. No puedo tomar ninguna resolución errónea. No puedo hacer nada mal. No puedo equivocarme. No puedo perjudicarme. Estar tranquilo en el fondo. No puede ya pasar nada. Lo que va a pasar yo no lo puedo provocar. Aquí estoy hasta que me echen fuera y yo no puedo hacer nada por salir.
¿Por qué fui?

6/1/09

Mi hamster y su bici.



Esta es la cara de mi hasmter cuando le pidieron q soplase :\

4/1/09

Perdoname - Amaral



Ha sonado hoy en la radio. Realmente no le pido perdon a nadie ni tengo que hacerlo, pero no se porque la he oido detenidamente mientras estaba en mi calentita cama brrrrrrrr. Los otros discos de amaral los habre oido mil veces pero este no me acaba de convencer... luego si eso me lo bajo.




  • Perdóname
    por todos mis errores
    por mis mil contradicciones
    por las puertas que crucé
    disculpame
    por quererte igual que antes
    por no poder callarme
    ni siquiera hoy lo haré

    Hay demasiados
    corazones sin consuelo
    es demasiado frío este momento
    cuando siento que te pierdo

    Entiéndeme
    por todas mis locuras
    fueron la mitad mas una
    de las que te he visto hacer
    discúlpame
    si te duele lo que veo
    demasiados buitres negros
    tu eres demasiado bueno para ellos
    tu eres demasiado bueno para ellos

    Hay demasiados
    corazones sin consuelo
    es demasiado frío este momento
    cuando siento que te pierdo

    hay demasiados
    corazones sin consuelo
    es demasiado frío este momento

    hay demasiados
    corazones sin consuelo
    es demasiado frío este momento
    cuando siento que te pierdo.

3/1/09

Tiempo de silencio (Vc)

De este modo podremos llegar a comprender que un hombre es la imagen de una ciudad y una ciudad las vísceras puestas al revés de un hombre, que un hombre encuentra en su ciudad no sólo su determinación como persona y su razón de ser, sino tambíen los impedimentos múltiples y los obstáculos invencibles que le impiden llegar a ser, que un hombre y una ciudad tienen relaciones que no se explican por las personas a las que el hombre ama, ni por las personas a las que el hombre hace sufrir, ni por las personas a las que el hombre explota ajetreadas a su alrededor introduciéndole pedazos de alimento en la boca, extendiéndole pedazos de tela sobre el cuerpo, depositándole artefactos de cuero en torno a sus pies, deslizándole caricias profesionales por la piel, mezclando ante su vista refinadas bebidas tras la barra luciente de un mostrador. Podremos comprender tambíen que la ciudad piensa con su cerebro de mil cabezas prepartidas en mil cuerpos aunque unidas por una misma voluntad de poder merced al cual los vendedores de petardos de grifa, aprovechadores del puterío generoso, los empresarios de tiovivos sin motor eléctrico, los novilleros que se contratan solemnemente para las capeas de los pueblos del desierto circundante, los guardacoches, los recogepelotas de los clubs y los infinitos limpiabotas quedan incluidos en una esfera radiante, no lecorbusiera, sino radiante por sí misma, sin necesidad de esfuerzos de orden arquitectónico, radiante por el fulgor del sol y por el resplandor del orden tan graciosa y armónicamente mantenido que el número de delincuentes comunes desciente continuamente en su porcento anual según las más fidedignas estadísticas, que el hombre nunca está perdido porque para eso está la ciudad (para que el hombre no esté nunca perdido), que el hombre puede sufrir o morir pero no perderse en esta ciudad, cada uno de cuyos rincones es un recogerperdidos perfeccionado, donde el hombre no puede perderse aunque lo quisera porque mil, diez mil, cien mil pares de ojos lo clasifican y disponen, lo reconocen y abrazan, lo identifican y salvan, le permiten encontrarse cuando más perdido se creía en su lugar natural: en la cárcel, en el orfelinato, en la comisaría, en el manicomio, en el quirófano de urgencia, que el hombre -aquí- ya no es de pueblo, que ya no pareces de pueblo, hombre, que cualquiera diría que eres de pueblo y que más valía que nunca hubieras venido del pueblo porque eres como de pueblo, hombre.


En este año nuevo 2009 os deseo la misma mierda que en el anterior, que no folleis, que seais igual de pobres, que encontreis a la mujer de vuestros sueños y os despache, que tengais muchos mas constipaos y que, con todo eso, seais mucho mas felices que este año. Hay que aprovechar tanto las cosas buenas como las malas, porque al fin y al cabo, es lo que hay.

Happy Same Year :D

P.D: El 1 fue mi cumpleaños cabrones de mierda.